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CategorÃa: Noticias
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| Lunes, 15 Febrero, 2010 - 12:50
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| Por: Iván R. González
Estaba claro que tarde o temprano le iba a estallar a Activision la burbuja de los juegos musicales en todo el morro, pero nadie se esperaba que la editora fuera a deshacerse con
tan poca elegancia de Red Octane, después de todos los millones que les ha hecho ganar con la franquicia
Guitar Hero. Sin previo aviso, la firma liderada por el infame Bob Kotick ha cerrado las oficinas del estudio, como el que escupe un chicle viejo y gastado. Los empleados más afortunados, algo menos de la mitad, han sido realojados en un estudio interno de Activision en Santa Monica. El resto, a su casa con una palmadita en la espalda.
Peor suerte ha sufrido el equipo de Underground Development, los desarrolladores de
Guitar Hero: Van Halen, que se van directamente a las oficinas del paro, si es que los americanos tienen de eso.
