Análisis de Mercury Hg
- Categoría: Artículos
- | Viernes, 14 Octubre, 2011 - 14:47
- | Por: Iván R. González
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Mercury vuelve con energías renovadas después de sorprender con dos entregas para PSP y algunos refritos para consolas de sobremesa. A pesar del importante lavado de cara, Mercury Hg se mantiene fiel a sus orígenes y nos ofrece una original combinación de puzzle y juego de habilidad, con una ejecución más pulida y moderna.

Como en el mítico Marble Madness, los niveles son pequeños laberintos compuestos por paredes, rampas, escalones y algunos obstáculos. En este caso tenemos que inclinar el escenario para llevar hasta la meta a nuestra protagonista, una anónima gota de mercurio. Cada nivel es un elemento de la tabla periódica y conforme vamos progresando la cosa se va liando con nuevas mecánicas que complican el avance, como interruptores, bloqueos por color que nos obligan a tintar el mercurio e incluso combinar colores para obtener una tercera tonalidad, imanes, repelentes, cuchillas para dividir el mercurio en gotas más pequeñas... Todo empieza muy fácil pero poco a poco el juego se va haciendo más complicado, a la par que interesante.
La jugabilidad directa de Mercury Hg se ve muy potenciada por los átomos coleccionables, los récords de tiempo, las tablas de clasificación y las competiciones contra los fantasmas, viejos trucos que una vez más demuestran ser infalibles para alargar la vida del juego y picar al personal.
Otro acierto ha sido incluir la posibilidad de mover el escenario usando las funciones de Sixaxis, una característica cada vez más en desuso que aquí funciona fantásticamente bien. Requiere un proceso de adaptación más largo y puede que haga el juego un poco más difícil, pero inclinar el mando para mover el escenario resulta tan natural y gratificante que vale la pena el esfuerzo. Además, así se liberan los sticks para mover la cámara, algo bastante útil en los niveles más grandes y complejos.

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